¿QUÉ ES EL AMOR?

En este mes de Febrero, en que se celebra el onomástico de San Valentín, nos vemos enfrentados a múltiples campañas publicitarias para expresarle a ese otro, cuánto lo queremos y amamos, y el comercio comienza a repletarse de globos con corazones, de panoramas en pareja y múltiples regalos relativos al amor.

Pero ¿qué significa el amor? ¿Qué entendemos por amor?. Para hacerme una idea de ello, seguí la corriente del comercio y empecé a investigar a San Valentín, y por qué éste se relaciona con el día del Amor. Mi sorpresa fue que el origen de este día no es sólo comercial, sino que viene de mucho antes. En el siglo III en Roma, muere un sacerdote sentenciado a celebrar matrimonios de jóvenes enamorados, cuyo nombre era Valentín. Él se oponía  a la orden impuesta por el emperador Claudio II, quien consideraba que los jóvenes solteros y sin familia, eran mejores soldados. El hecho que Valentín los casara en secreto, lo llevó a ser sentenciado por rebeldía y desobediencia a este decreto.

Por otra parte, la comercialización de este día, se relaciona con Esther A. Howland, quien fuera la precursora de ventas de tarjetas de regalo con motivos románticos y dibujos de enamorados a mediados de 1840.

Ahora bien, ¿es esto el Amor?, claramente no. Si bien no enjuicio el hecho de conmemorar un día para hacer algo diferente o resaltar el lado romántico, considero que el amor va mucho más allá, y no me cabe duda que muchos estarán de acuerdo en ello.

Y es aquí, donde se viene a la mente mi artículo anterior de “Bienestar al Aire Libre”, donde hablamos del autoconocimiento cuando realizamos algún deporte. El amor hacia otros necesariamente tiene que pasar por ese proceso de instrospección y de validación propia, qué tanto me quiero y me acepto.

La invitación a verse a uno mismo, no resulta una tarea fácil y en muchas ocasiones nos enfrenta a dolores, a experiencias no gratas, a aspectos que nos gustaría cambiar… pero por otro lado, cuando lo hacemos, logramos mayor conciencia de quiénes somos y de aquello que nos gusta. Pareciera una frase ultra repetida sobre todo por los psicólogos, “¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?”, a más de uno nos ha tocado enfrentarnos a esa pregunta, y cuando me puse a pensar en el significado del Amor, me hace detenerme en todos esos aspectos que me gustan mucho de mí y también en lo que no me gustan tanto, pero cuando soy consciente de ellos, la entrega a los demás es más sincera y altruista.

Creo que el amor tiene que ver con esto de darse a los demás, de una manera justa, prudente, transparente y con el suficiente conocimiento de hasta dónde llegar. El amor propio va por ahí, me quiero por como soy, y me abrazo con todas esas experiencias positivas y negativas que me ha tocado enfrentar, y que me han dotado de recursos que hoy puedo visualizar si me detengo en este proceso de auto-observación.  Pero ¿qué es lo que debo observar en mí para darme cuenta en lo que debo trabajar en cuanto al amor propio?

Primero que todo estar conscientes y atento a nuestras necesidades, practicar un buen cuidado personal tanto física, mental y emocionalmente, establecer límites, saber decir “No” cuando las circunstancias o las personan atentan contra los valores propios y la manera de ser, incluso alejarnos de quienes no nos hacen bien, perdonarse a sí mismos, comenzar a tratarnos con cariño, con palabras bonitas, positivas y compasivas, dejando de lado ese maltrato o altas exigencias que muchas veces nos damos, darle un sentido y un propósito a nuestra vida.

Con todo lo anterior, queda claro que el amor propio va mucho más allá del autoestima, es lo que nos permite cuidarnos, atendernos, responsabilizarnos de nosotros y considerarnos dignos de felicidad. Es lo que nos permite amarnos, amar y servir a los demás. Jesús lo enseñó en su historia “ama al prójimo como a ti mismo”, pero llevar esto a la práctica no resulta tan sencillo, puesto que autoestima y amor propio suelen confundirse a menudo.

Es por ello que la invitación sobre el amor, en especial sobre el amor propio, requiere de un mayor análisis que no es fácil, puesto que implica confrontarnos con todos nuestros aspectos. El amor propio implica aceptarse tal y como somos, de manera incondicional, con nuestros lados positivos y negativos, sin necesidad de esconderse. La autoestima, es la valoración, confianza que depositamos sobre nuestros aspectos, ya sean físicos, profesionales, habilidades en particular, etc.

Cuando celebremos el amor en estas próximas fechas, no nos olvidemos de nosotros mismos, como dice una colega, M. Valle “para empezar a construir el amor propio es vital entender que el valor de los seres humanos no está dado por factores externos a ellos mismos sino por su esencia”. Es entonces que cuando logramos comprender aquello, resulta más sencillo el camino de conocerse a sí mismo, de saberse imperfecto, y que así tal cual, somos merecedores de ser amados y podremos amar y servir a los demás.

Y para ustedes ¿Qué es el amor? ¡Los leo!

Alejandra Briceño Espinoza

Psicóloga Clínica

psicologa.alebricenoespinoza@gmail.com

Instagram:@psicologa_alebricenoespinoza

3 comentarios
  1. Muy buena reflexion Alejandra. Gracias

  2. Completamente de acuerdo, querida Ale…para mí, el amor es algo que sentimos, pero que no es muy fácil de explicar, y que generalmente visualizamos y expresamos a otros: a nuestros padres, hijos, pareja, amigos, etc., pero que rara vez reconocemos ese sentimiento hacia nosotros mismos.

    Creo que el amor sincero y verdadero solo puede lograrse una vez que uno entra en la consciencia de que primero debemos amarnos a nosotros mismos, y no solo que debemos, si no que llegamos a lograrlo.

    Así, amarnos tal como somos, con nuestros defectos y virtudes, amarnos incondicionalmente a pesar que otros no vean en nosotros lo que valemos…aún así amarnos.

    Una vez que nos amamos de esa forma tan incondicional, podremos también llegar a amar en forma profunda y sincera a los demás, también amando sus diferencias, sus virtudes y defectos y también sabiendo que somos dignos y valiosos para que nos correspondan ese amor que sentimos.

    Aún cuando no consigamos que otros nos amen de la forma que merecemos, nunca nos faltará el amor…ese que aunque no exista nadie más, estará ahí para nosotros, que es el amor que nosotros sentimos hacia nosotros mismos.

    Espero que nunca se nos olviden estas reflexiones…ya que en los momentos de flaqueza, solemos olvidar lo mucho que valemos y lo que nos amamos…somos personas únicas y valiosas, imperfectas, pero que tenemos mucho que entregar a este mundo y a nuestros seres queridos.

    Que nunca se nos olvide.

    Un abrazo, Nelly

  3. Muy buena reflexión.
    Hermoso

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